
Noticias Argentinas difundió que la muerte del ayatolá Alí Jameneí y la instauración de un triunvirato transicional en Irán abrieron un escenario de fuerte incertidumbre internacional con potencial impacto directo sobre los mercados energéticos y financieros globales, en el marco del conflicto que se desarrolla en el Golfo Pérsico, región clave para el suministro mundial de petróleo.
Así lo advirtió el analista político Claudio Fantini, quien señaló que el primer efecto de la crisis se manifestará en los mercados internacionales, dado que en una economía globalizada la posibilidad de una escalada en los precios del crudo constituye el impacto inmediato del conflicto, localizado —según describió— en el corazón estratégico del sistema petrolero mundial.
En diálogo radial, Fantini explicó que la evolución del precio del barril dependerá principalmente de las señales que emita el nuevo esquema de poder iraní en los próximos días. Indicó que, si el conflicto transmite señales de moderación, incluso podría registrarse una baja del petróleo en el mediano plazo, aunque advirtió que el escenario podría invertirse si Irán demuestra una capacidad ofensiva superior a la prevista por los mercados.
El analista remarcó que el fallecimiento de Jameneí representa un hecho sin precedentes desde la Revolución Islámica de 1979, cuando el ayatolá Ruhollah Jomeini derrocó al sha Mohammad Reza Pahlavi y estableció la República Islámica. Señaló que, a diferencia de la sucesión de 1989 —que calificó como ordenada y natural—, la actual transición surge de una situación completamente inédita originada en un ataque externo.
Según explicó, el poder político quedó provisionalmente en manos de un triunvirato integrado por el presidente Masoud Pezeshkian, el jefe del Poder Judicial y el titular del Consejo de los Guardianes, estructura que conducirá la transición hasta la designación de una nueva autoridad religiosa que restablezca el liderazgo central del régimen de los ayatolás.
Fantini destacó además el papel determinante de la Guardia Revolucionaria, a la que describió como una fuerza militar extremadamente poderosa, comparable o incluso superior al ejército regular, que hasta ahora respondía directamente al líder supremo y que, en esta etapa, quedaría bajo la autoridad del gobierno transicional.
En ese contexto, planteó que una de las principales incógnitas estratégicas es si Estados Unidos e Israel podrán imponerse sin derivar en una guerra terrestre. Advirtió que, si el conflicto no se define mediante operaciones aéreas o navales, la situación podría complejizarse significativamente debido a la dimensión territorial de Irán y su población cercana a los 90 millones de habitantes, lo que convertiría una invasión terrestre en un escenario extremadamente riesgoso.
El especialista también diferenció los objetivos estratégicos de Washington y Tel Aviv. Señaló que para Estados Unidos podría resultar suficiente un régimen iraní más previsible desde el punto de vista económico y petrolero, mientras que para Israel la continuidad de una teocracia chiita que históricamente cuestionó su existencia representa una amenaza estructural.
En relación con el riesgo nuclear, relativizó la posibilidad de un uso inmediato de armamento atómico y sostuvo que cualquier actor que recurriera a ese tipo de armamento quedaría condenado ante la comunidad internacional, razón por la cual incluso Rusia evitó utilizarlo en la guerra de Ucrania.
Respecto del impacto económico sobre China, consideró que el efecto principal se trasladaría a los precios energéticos. Afirmó que el gigante asiático no enfrentaría un desabastecimiento, aunque probablemente perdería el acceso a petróleo con descuentos y debería adquirirlo a valores internacionales más elevados.
Finalmente, Fantini contextualizó la crisis dentro de la histórica tensión regional entre modernización política, poder religioso y control de los recursos energéticos, y sostuvo que el desenlace dependerá de si las potencias involucradas logran imponerse mediante superioridad militar limitada o quedan atrapadas en un conflicto terrestre prolongado y complejo.